Se trata de toda violencia procedente de los profesionales sanitarios durante el proceso reproductivo de las mujeres. En España no está reconocida como tal, y por ello, no hay legislación que la proteja bajo ese nombre. Además, el presidente de la Sociedad Española de Ginecología en 2018 negó su existencia rotundamente.

Aunque España no la reconozca como tal, sí la admite la Organización Mundial de la Salud (2018)30 y la Organización de Naciones Unidas (2019), tras haber recibido miles de manifestaciones de mujeres contando sus experiencias, la aparición de movimientos sociales, estadísticas de las intervenciones médicas de diferentes países y casos que han sido resueltos en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

La protección de esta violencia en España se encuentra bajo el amparo de la Ley de Autonomía del paciente, Ley General de Sanidad y la Ley de Ordenación de Profesiones Sanitarias, además de leyes autonómicas.

¿Qué es la violencia obstétrica según la Organización de Naciones Unidas?

• Agresión verbal o física, humillación, poca empatía con el procedimiento o infantilización de la mujer.

• Falta de confidencialidad y traspaso de información sobre tu situación a otras personas o profesionales sin ningún fin médico o docente.

• Violación de la intimidad al no mantenerla bajo el mínimo necesario o que la mujer consienta previamente a ser cuidada u observada por más profesionales con fines de docencia.

• Consentimientos informados mal explicados, ya que deben incluir beneficios/riesgos por igual, tanto para la madre como para el bebé, incluso proporcionar el tiempo necesario para tomar la decisión.

• Procedimientos médicos no consentidos, ni explicados, ni con tiempo para pensarlos.

• Intervención médica innecesaria, sin ninguna justificación médica, incluidos los procedimientos por conveniencia previos a los días festivos o diurnos, con el fin de descongestionar los servicios durante ese periodo debido al número de profesionales de guardia que puede disminuir durante festividades y los turnos de noches.

• Abuso de la intervención por cualquier motivo.

• Negativa a suministrar analgesia para aliviar el dolor, pues toda mujer tiene el derecho a recibir la analgesia que se ofrezca en su entorno sin discriminación.

Durante el embarazo-parto-puerperio, puedes vivir situaciones que no se ajusten a tu manera de pensar, pero que aceptes y te dejes llevar por los consejos de muchos profesionales porque, sin más, consideres que si te lo dicen es por tu bien y quizás no puedes debatirlo porque no tienes suficientes conocimientos sobre este tema. La realidad tristemente es otra, hay muchos profesionales que no se actualizan y trabajan en contra de la última evidencia porque es lo que les proporciona seguridad, lo que se ha hecho siempre, y creedme que la dificultad para los cambios en este país es cultural.

Mientras realizaba mi residencia de matrón en Reino Unido, las matronas con más experiencia nos recibían con alegría y a la vez con pánico, porque decían que nosotros veníamos con los conocimientos más actualizados, técnicas, etc., lo que fomentaba su continua búsqueda y cambios para mejorar los cuidados hacia las mujeres. Con esto no quiero decir que todo allí es fantástico y no ocurren sucesos negativos, pero la generalidad cultural es otra. Sin embargo, aquí en España, que vengan profesionales actualizados con ganas de modificar y mejorar la atención supone conflicto, debates y muchos comentarios de lo “hippies” que somos algunos por “permitir” a la mujer parir como ella decida.

Algunos profesionales de la actual España viven en la prehistoria (“ginesaurios” y “matrosaurias”) y sienten comodidad trabajando como lo han hecho siempre, haciendo y deshaciendo sin informar ni preguntar a las mujeres. Quiero creer, aunque muchas veces lo dudo, que son buenas personas y que quizás han hecho las cosas lo mejor que han podido desde su creencia profesional. Pero, por otra parte, pienso que si tienen inseguridades en su trabajo deberían informarse y actualizarse, ya que las mujeres no debéis sufrir estas injusticias que te pueden marcar de por vida.

Por favor, busca información contrastada y de una buena fuente oficial, pide ayuda si no sabes dónde indagar, pero lee, pregunta y toda elección que tomes que sea desde la información veraz, valorando beneficios y riesgos, alternativas de cada procedimiento y, si necesitas tiempo para reflexionar desde la tranquilidad, pídelo.

El conocimiento te brinda control, tranquilidad y poder, no para crear conflicto, sino para elegir entre todas las opciones y alternativas la que más se ajuste a ti y al proceso que vives. Durante este procedimiento también encontrarás en tu camino gente con luz, gente buena que te guiará y te tratará con empatía, pues la violencia afortunadamente solo viene de algunos/as.

Si necesitas ayuda para elaborar tu plan de parto descárgate el plan de parto gratuito en el apartado de recursos. O si, ya has vivido tu parto de una manera distinta a cómo imaginabas y quieres reflexionar sobre tu propio parto, podemos hacerlo juntos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *