parto inducido

Parto inducido: ¿Es doloroso? ¿Cuándo es necesario? ¿Riesgos?

La inducción en una situación particular e individual puede ser necesaria. Otras muchas veces es innecesaria e injustificada. ¿Tiene beneficios la inducción? Por supuesto que sí. En todos aquellos casos que, de manera médica justificada, se considere que el exterior sea un lugar más seguro en un momento determinado que el propio útero y placenta por diversos motivos. ¿Y tiene riesgos la inducción médica? Por supuesto que sí, y muchos. Por ello, quiero desglosarlos para comprender la situación actual y que te lleven a reflexionar la importancia en tus decisiones y cómo ellas pueden cambiar el rumbo del destino en el nacimiento. Ser consciente de esta información te hará tomar decisiones conscientes y reales ante propuestas de inducciones injustificadas. Cuando los riesgos de la inducción sean menores que el propio riesgo de seguir gestando al bebé dentro de ti, será la decisión correcta.

Quiero que desestigmatices la inducción de parto, que escuchar estas palabras no sean algo negativo para ti, simplemente que seamos de nuevo cautos y reflexiones cuando esté justificado. La OMS indica que ninguna zona geográfica debe inducir partos por encima del 10% y España ha aumentado sus porcentajes desde el 18,61% en 2010 al 34,18% en 2018.

¿Por qué razones se puede inducir un parto o te pueden proponer una inducción de parto?

En general, por cualquier proceso médico, patología materna o del propio bebé. Por algún valor ecográfico que demuestre que no es seguro para el bebé estar dentro y, en este caso, se beneficie de salir lo antes posible. Aun así, te recomiendo siempre pedir una segunda opinión, y que un médico sugiera o plantee una inducción de parto durante una visita no significa que tengas que tomar la decisión in situ y en ese mismo momento, ya que su recomendación es que el bebé nazca pronto, no en ese mismo instante. Si el bebé corriera peligro de manera inminente, te propondría una cesárea de urgencia y no una inducción de parto, ya que en este segundo caso es una recomendación por su experiencia y el análisis de sus propios resultados.

Si durante tu embarazo llevas más control porque tienes una enfermedad de base o desarrollas hipertensión, diabetes o cualquier otra situación similar, te aconsejo leer mucha evidencia, protocolos nacionales e internacionales basados en estudios fiables y contrastados, para escapar de los protocolos y sanitarios desactualizados que existen aún en muchos hospitales de nuestro entorno.

Conocer esto aumentará tu seguridad en la toma de decisiones y en analizar si el profesional que te está proponiendo esta situación está trabajando con la evidencia actualizada. Ante cualquier duda en esa recomendación que provoque en ti inseguridad para tomar una decisión, sigue buscando otros profesionales lejos de ese entorno que puedan darte información sin tener en cuenta los conocimientos existentes en ese centro sobre tu caso personal.

Riesgos de la inducción de parto médica

La inducción médica es un procedimiento invasivo que conlleva unos riesgos asociados y, por ello, debes firmar un consentimiento informado sobre las consecuencias negativas que pueden suceder en tu salud y en la del bebé. Una inducción justificada sería toda aquella en la que los beneficios de finalizar el embarazo y provocar prematuramente el nacimiento del bebé están por encima de los riesgos que este procedimiento conlleva. Por ello, inducir el parto alegremente, sin justificación y sin tener en cuenta los riesgos, es más que kamikaze. Ya que esa decisión puede cambiar el rumbo del tipo de nacimiento y del impacto que puede llevar consigo tu bebé en su propia experiencia de nacer y en su desarrollo personal y emocional futuro.

Los riesgos para la madre

·       Crisis emocional: debido a que es una situación que quizás nunca te has planteado, o, aunque lo hayas hecho, conoces profundamente los beneficios del inicio del proceso de manera espontánea. Piensa en positivo e identifica los beneficios a los que optamos por los servicios de salud que tenemos a nuestro alrededor y que en otros lugares del mundo no son posibles. Vamos a agradecer el acceso a toda esta intervención, siempre y cuando sea necesaria, y aceptar la situación de una manera tranquila, pues todo el trabajo de relajación que llevas contigo también facilita que el cuerpo esté receptivo a que esta medicación funcione adecuadamente. Respira hondo, profundo y no olvides que será la forma en la que conocerás a tu gran amor y que una inducción de parto no significa cambiar el resto de planificación del proceso. Únicamente significa que el inicio del proceso no ocurrirá en casa por sorpresa, sino que está planificado y te encontrarás en la estancia hospitalaria. No significa limitar los movimientos, posición de litotomía o cualquier otra intervención extra injustificada.

·       Incapacidad de iniciar el parto por inefectividad de la medicación: tras el inicio del proceso de inducción, tras la espera adecuada según protocolos y evidencia científica, el no inicio del proceso de nacimiento significa finalizarlo a través de una cesárea.

·       Desprendimiento de placenta: se trata de la separación de la placenta del útero, lo que provoca una deprivación aguda e inmediata del oxígeno al bebé, y de ahí a la gravedad de la emergencia. Ocurre entre el 0,4% y el 1,5% durante el embarazo o el parto de inicio espontáneo, aumentando en el parto inducido. El desprendimiento puede ser parcial o total, siendo esta más agresiva. Se suele observar un sangrado activo y voluminoso (aunque no siempre), dolor y una afectación directa en el latido cardiaco fetal. Los riesgos asociados son, entre otros, hipertensión arterial, consumo de tabaco, cocaína, polihidramnios, infección y traumatismo.

·       Rotura uterina: se trata del desgarro del útero y es una emergencia obstétrica grave. Es muy rara y, aunque ocurre más frecuentemente en cesáreas previas, su incidencia es baja. En aquellas mujeres con cesárea previa donde el parto comienza de manera espontánea, el riesgo de rotura oscila entre el 0,15% y 0,98%, mientras que en partos inducidos/estimulados con oxitocina o prostaglandinas oscila entre el 0,3% y 2,3%. Otras causas pueden ser debido a embarazos múltiples, versión cefálica externa y uso excesivo de medicación.

·       Infección: cursa con fiebre que aumenta durante el proceso de parto inducido debido al uso de epidural, rotura artificial de membranas, uso de oxitocina o monitorización fetal interna. Las principales causas pueden ser vaginosis bacteriana o tactos vaginales reiterados.

·       Hemorragia posparto: cualquier sangrado superior a 500 mililitros estimados tras el parto. Las causas pueden ser: falta de contractilidad en el útero, desgarro, membranas de placenta desgarradas y adheridas al útero o problemas de coagulación maternos. Ocurre alrededor del 1,5% en España con inicio de parto espontáneo y se trata de una de las principales causas de muerte materna en el mundo. El riesgo aumenta hasta el 4,76% cuando se utiliza oxitocina sintética, se lleva a cabo una inducción de parto, parto instrumentado, cesárea o cualquier tipo de intervención médica.

·       Embolia del líquido amniótico: se produce por el paso de líquido amniótico, pelo o vérnix fetal al torrente sanguíneo materno, obstruyendo la circulación pulmonar. Ocurre entre el 0,002% y 0,006% durante el embarazo, parto o posparto de inicio espontáneo, con una tasa de mortalidad materna entre el 60% y 80%. Algunos factores de riesgo asociados son: traumatismos, uso de oxitocina sintética, edad materna mayor a 35 años, parto instrumental, placenta previa, desprendimiento de placenta y cesárea, entre otras.

·       Necesidad de analgesia: la inducción de parto en sí no provoca la liberación de endorfinas que se produce en conjunto con la oxitocina fisiológica natural, además de su aparición progresiva y adaptada a las necesidades de la madre y el bebé. La medicación sintética externa puede provocar distintas reacciones en la sensación de percepción del proceso de manera individual y, por ello, las experiencias de las madres con la inducción de parto varían ampliamente. Es por ello que la inducción de parto está asociada a un aumento en el uso de analgesia epidural, también en su administración temprana, ya que la sensación de percepción del dolor está aumentada comparada con el inicio espontáneo del parto y su propio proceso.

Los riesgos del parto inducido para el bebé

·       Prematuro para él/ella: el bebé puede haber llegado a término y encontrarse en ese rango del que tanto hablamos, entre la semana 37 y 42; pero lo que está claro es que si no ha tomado la decisión de nacer por sí mismo es que no era el momento exacto, por lo que es prematuro para él o ella mismo/a. Vuelvo a insistir en justificar los beneficios de la inducción y en provocar de manera artificial su llegada a este mundo exterior. Si el bebé necesita nacer porque el lugar donde está ya no es tan seguro para él/ella, bienvenida esa prematuridad. Simplemente quiero que reflexiones una y otra vez, para que tus decisiones sean reales y justificadas, ya que no hay estudios que nos ofrezcan la información que necesitamos saber, como cuál es el impacto en el desarrollo del bebé relacionado con ese nacimiento provocado. O si puede haber más consecuencias o repercusiones que hasta día de hoy no se hayan medido. Puede que enfermedades, miedos, desarrollos o comportamientos específicos estén afectados por esta experiencia de nacer; considero entonces que es sabio únicamente exponerle a esa situación cuando sea realmente necesaria y no hablar de inocuidad cuando no lo sabemos al 100%.

·       Distocia de hombros: se trata de la dificultad del nacimiento del cuerpo del bebé tras la salida de la cabeza por el impacto de uno de los hombros con la pelvis materna. Su incidencia está entre el 0,6% y 0,7%. Se trata de una emergencia poco predecible, ya que en el 50% de los casos no se asocia a ningún factor de riesgo. Entre ellos están: el peso fetal estimado grande, obesidad materna, progresión anormal del trabajo de parto, parto instrumentado y uso de oxitocina. ¿Por qué ocurre más frecuente en el nacimiento inducido? En este caso, hemos perdido la fase de pródromos como tal, caracterizada por sus movimientos irregulares, que puede durar de horas a días, individualizada a cada situación. En una inducción hemos perdido todos esos pequeños cambios progresivos, lentos, el poco a poco de adaptación. ¿Quiere eso decir que todos los bebés van a sufrir una distocia de hombros si vives una inducción de parto? NO. Lo que sí está aumentada es la probabilidad de que ocurra por la propia intervención.

·       Sufrimiento fetal: tu bebé está diseñado para adaptarse a cada uno de los movimientos que vivas en cada momento, a cada una de las sensaciones, ya que tu oxitocina fisiológica tiene esa función. Ella es perfecta para ti y para tu bebé. Cualquier medicación externa, sintética y artificial puede tener un impacto en la respuesta del bebé hacia ella, desde una normalidad perfecta a una baja tolerancia y una queja constante a lo que está sucediendo. Las experiencias son muy individuales a cada bebé y mujer, por ello se debe analizar cada caso en ese momento en concreto y valorar a través de la monitorización fetal la respuesta del bebé. En el caso de que el bebé no tolere la medicación externa, está indicada su pausa, su retirada o, en el momento dado, tomar la decisión de finalizar el parto a través de instrumentos (si es posible) o cesárea.

·       Prolapso de cordón: se trata de la presentación o salida del cordón umbilical antes de la cabeza fetal. Su incidencia está entre el 0,1% y 0,6% (25) en el parto de inicio espontáneo. La finalización del parto debe ser mediante una cesárea de urgencia, ya que la presión de la cabeza en el cordón umbilical al salir puede producir una disminución del flujo de sangre, y así, interrumpir el flujo de oxígeno. Entre los riesgos: cabeza fetal no encajada, prematuridad, multiparidad, rotura artificial de la bolsa y versión cefálica externa.

Hablar de riesgos, inducciones… es un tema que me causa malestar, pero del que creo que es absolutamente necesario que conozcas con detalle. Ojalá todas las madres que se enfrentan a un nacimiento conozcan algún día todos estos procedimientos/riesgos para que puedan tomar decisiones informadas, conscientes y puedan transitar sus partos naturales, medicalizados o inducidos desde otra perspectiva más positiva.

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