preparación al parto

¿Cómo hacer una buena preparación al parto? Técnicas y consejos.

El proceso de preparación al parto está repleto de dudas, incertidumbre, miedos, opiniones, experiencias… también ilusión, ganas, motivación, proyecto, cambios… ¿Con qué parte nos quedamos? ¿En qué lado cae la balanza de este equilibrio? ¿Quieres recordar este proceso como algo positivo, bonito y tener buenos recuerdos? Mejor eso que preferir no hablar de tu proceso, esconderlo y olvidarlo porque no ha sido satisfactorio o sanador para ti.

Habrá cosas que pueden ser distintas a lo imaginado o visualizado. No podrás controlar el 100% de la situación porque hay situaciones que se escapan de tu poder, pero formarte, informarte y prepararte te acercará lo máximo posible a eso que buscas. Sea como sea, estoy seguro que buscas calma, tranquilidad, paz y harmonía. Buscas un buen recuerdo. Quieres que cuando tu bebé sea mayor y te pregunte sobre su propio proceso, te salga una sonrisa y tengas ganas de contarlo. Y, ¿qué puedes hacer para conseguirlo?

Preparación al parto: Consejos que deberías tener en cuenta

1. Información

Sin ella no podrás tomar decisiones. No sabrás si existen alternativas ya que la desactualización de los propios sanitarios te puede llevar por caminos distintos. Informarte usando distintas herramientas para conocer cada etapa, reflexionar sobre cada propuesta en tu camino de salud y valorar cada detalle de su nacimiento. Durante el proceso de embarazo aprenderás muchas cosas a las que optas, opciones y preferencias con respecto al nacimiento que podrás plasmar en un documento oficial llamado “Plan de parto”. Tengo mi preferencia en llamarlo “Preferencias de nacimiento” por lo que explico en mi curso de Nacer en Grande® sobre el uso de las palabras, cómo nos comunicamos y el impacto en nuestra mente subconsciente. Ofrezco gratuitamente en mi web, este documento en editable para que puedas descargarlo y añadir o eliminar todo lo que sea para ti. En España, el Ministerio de Sanidad en 2010 publicó el suyo propio, el cuál considero desactualizado e incompleto. Por ello, elaboré este documento. Lo hice para facilitar vuestro trabajo, pensamiento y preferencias, ya que en él se encuentra todo aquello en lo que me gustaría que pensarais sobre este proceso de dar vida.

2. Seguir perfiles profesionales en redes sociales

En esta nueva era de información es la manera diaria para seguir profesionales que dedican su tiempo altruista en contar su día a día y  transmitir información de valor. Mi objetivo es aportar calma al proceso. Contarte que hay otras formas de nacer y además, que en la mas común a día de hoy en España, también puedes vivir una gran experiencia. Únicamente tenemos que aumentar nuestra capacidad de reflexión, enseñar y tener voluntad por cambiar aquellas cosas que no están funcionando. Las redes sociales están uniendo a profesionales, creando grupos, cambiando pensamientos y prácticas hospitalarias. Es una manera rápida y diaria de formarte. Eso sí, también todo el mundo puede dar su opinión y deberás desarrollar un sistema crítico para saber la fiabilidad de lo que lees y escuchas en ellas. Asegúrate que las personas que sigues están formadas y siguen la evidencia científica más actual para así asegurar tu aprendizaje de manera óptima. No olvides que la verdad más real está en los estudios y sus resultados y no en las opiniones personales de nadie, sanitario o no.

3. Libros

Te brindan información concisa sobre un tema en particular o a nivel amplio, como las etapas de embarazo, nacimiento, puerperio, lactancia materna y crianza respetuosa. Los libros deben de estar actualizados según la última evidencia científica. Por ello, están referenciados con estudios y en su final la bibliografía de donde procede la información que está plasmada en ellos. Además, por supuesto encontrarás experiencias personales y profesionales, que te podrán aportar reflexión, consejos y aprendizajes que quizás no sabías que debías saber. Al final, te preparan para el presente y futuro consciente. Te preparan para tomar decisiones, ser responsable y brindarle ese mejor nacimiento posible a tu bebé. Y, si lees, es porque te importa, porque quieres conseguirlo y porque lo estás disfrutando. Te recomiendo mis dos libros publicados: “Mi parto en casa” es un libro sobre la fisiología y es recomendado independientemente del lugar donde tomes la decisión parir porque desde el contenido de valor y mi experiencia te cuento todo lo que puedes hacer para traerte tu propia casa a ese entorno hospitalario; “Nacer en Grande® hipnoparto”, te ayudará a trabajarte a ti misma, desde la individualidad. Te proporciona un enfoque distinto a cualquier formación tradicional para vivir el embarazo, nacimiento y puerperio desde un enfoque calmado, tranquilo y positivo.

4. Formación tradicional

En la preparación al parto tradicional se incluyen todas las etapas. Se habla de fisiología, cuidados, recomendaciones y consejos generales. Se hablan de pruebas, procedimientos rutinarios y cómo funciona el hospital local de referencia, su logística, etc… ¿Es positivo atender a las formaciones? En principio, sí. ¿Por qué en principio? Cuestiono generalmente la formación que algunos sanitarios imparten. Recomendaciones y consejos desactualizados y obsoletos. Consejos en contra de la legalidad como: “aquí se hace de esta forma”. Sanitarios que están en contra del documento de preferencias de nacimiento que antes nombraba (ALERTA CON ESTO). Por ello, te recomiendo una formación tradicional actualizada, con personas en las que puedas confiar y que te asegures que la información es de calidad basada en la última evidencia. De nada te sirve si no es así, porque te llevará por otros caminos. Y, si estás leyendo estas palabras, es porque estás buscando ese tipo de formación. Habrá otras mujeres o familias que nunca me lean. Si tu centro de salud no te brinda este tipo de formación realiza un escrito para que lo hagan y las personas que lo imparten se formen adecuadamente para ello. Pero, por supuesto si puedes costearte una preparación tradicional actualizada pide el programa a esas matronas y toma la decisión de a quién quieres escuchar. Esto también puede cambiar tu camino.

5. Formación en Nacer en Grande® hipnoparto

Se trata de un curso donde le damos una vuelta a la mente, donde se cuestionan prácticas, brindo reflexiones y trabajo herramientas para aumentar ese poder positivo que se encuentra dentro de cada una. Todos tenemos habilidades y destrezas, también puntos menos fuertes que se refuerzan a través del trabajo individual cuando realmente nos conocemos.

Ya sabemos que el parto es algo que a muchas mujeres les preocupa durante el proceso de embarazo o incluso antes de ello, simplemente porque tienen miedo, porque hay falta de información verificada, incluso historias de parto negativas escuchadas a través de amistades o familiares. Es por ello, que se trata de una etapa de vulnerabilidad y posibles miedos a una situación diferente que se escapa fuera del control de sus vidas.

Por eso, las técnicas de Nacer en Grande® son capaces de relativizar o eliminar los miedos relacionados con la etapa del embarazo y parto, así́ como el aprendizaje de conocer su propio cuerpo a niveles instintivos primarios naturales. Para ello se necesita información, conocimiento y entrenamiento.

Entre los beneficios de los últimos estudios encontramos:

–        Experimentar un parto más cómodo, autocontrolado y menos doloroso. 

–        El bebé nacerá en un ambiente relajado, en alerta y preparado para establecer el vínculo con la madre siguiendo las intenciones de la naturaleza. 

–        El periodo de parto puede ser más corto.

–        Menos intervención médica y epidural.

–        Recuperación posparto más rápida.

–        Un vínculo establecido entre la pareja-la madre y la pareja-el bebé mucho más satisfactorio. 

Y, ¿Por qué se consiguen estos beneficios? Porque nos enfocamos a los conocimientos necesarios e indispensables de todo el proceso, a aumentar la confianza en el propio cuerpo al comprender su diseño para parir con eficacia, seguridad y relajación, a conocer la importancia de la mente en este proceso fisiológico, salvaje, natural y subcosnciente a través de ejercicios de respiración, relajaciones profundas, visualizaciones, trabajos y actividades dirigidas al miedo, uso de anclajes, el papel poderoso del acompañante, prácticas para la fase de pródromos en casa y apoyo para el parto hospitalario y domiciliario.

6. Elegir a los profesionales

Buscar al profesional adecuado que te guíe en el embarazo, nacimiento y puerperio. Su enfoque, formación y actualización en este ámbito podrá cambiar el rumbo de tu experiencia. Es imposible elegir al profesional en la sanidad pública, sí en el ámbito privado. Por ello, hay madres que toman la decisión de parir en casa o parir en un hospital privado, aunque las estadísticas de intervención médica (inducciones, instrumentación y cesáreas) sea mayor que en la sanidad pública, no en los partos en casa. Aunque, no se puede elegir en la sanidad pública, si se puede rechazar el cuidado de un profesional que no te cuida con respecto, te tiene en cuenta o te explica los procedimientos como tu requieres. La Ley de Autonomía del paciente te brinda la autoridad para prohibir el cuidado de un profesional y requerir un cambio en ese mismo momento.

7. Elegir el lugar donde parir

Reflexionar sobre dónde parir es imprescindible, pues puede cambiar absolutamente toda la trayectoria de tu parto y también el impacto, tanto positivo como negativo, para tu salud mental/psicológica, y la de tu hija/o. Para mí no es suficiente pensar, como he oído tantas veces: “es que es el hospital que me toca”. Me entran escalofríos porque no puedo entender, que no te informes de tus opciones y elijas dónde parir tras haber reflexionado y encontrado el mejor lugar para ti.

En España no hay opciones tan afianzadas como en otros países de Europa y por eso merece la pena sentarse y hacer una lista para decidir entre las siguientes opciones:

Paritorio: es el lugar más conocido y popular entre la población. De hecho, la mayoría ni siquiera tiene conocimiento de que no es el único. En él trabaja un equipo multidisciplinar entre matronas, médicos, técnicos auxiliares, celadores, etc. Hay diferencias entre los hospitales, porque no todos abarcan a la misma población. Los hospitales más grandes, generalmente situados en capitales de provincia o ciudades (tercer nivel), atienden gran cantidad de partos (mucha presión asistencial) y muchos son de riesgo con patología.

Esa cultura de intervención, a veces necesaria, ha provocado que todos sean asistidos (más intervención innecesaria = violencia obstétrica) de la misma manera sin individualizar según la mujer. En la mayoría de paritorios de hospitales comarcales (primer nivel) suele haber menos presión de trabajo y menos patología, lo que provoca menos intervención general, aunque no siempre es así. Al final depende mucho de la cultura de trabajo del lugar. Por eso, debes informarte sobre la manera de trabajar de cada hospital. Si tienen protocolos de Atención al parto normal/natural, protocolos de Atención al embarazo y parto de bajo riesgo, además de investigar si realmente se cumplen.

Casa de parto: se trata de unidades de bajo riesgo (para mujeres categorizadas de bajo riesgo) y baja intervención donde trabajan únicamente matronas y técnicos en cuidados auxiliares de enfermería. Los criterios de inclusión utilizados para dar a luz en estas unidades son muy similares o casi idénticos a los criterios para parir en casa en España. El acceso del equipo médico a esta unidad es inexistente en algunos lugares, en otros existe si su presencia fuera necesaria ante alguna emergencia y según la cercanía del hospital. Algunas casas de parto están dentro del recinto hospitalario. No hay muchas de estas unidades en España.

Parto en casa: parir en tu hogar, en tu domicilio, siempre que se cumplan los criterios de inclusión y sea seguro bajo un seguimiento continuado por profesionales sanitarios. Es más común que los partos en casa sean llevados por matronas, aunque también es posible que las ginecólogas lo hagan, pero no es nada frecuente. Puede que encuentres matronas que trabajan de manera individual durante la asistencia al parto, y también puedes hallar equipos de matronas que trabajan en conjunto (mínimo 2).

Es estresante quizás que te diga que tú eres responsable del lugar donde vas a parir y de lo que vas a permitir que hagan o no durante el proceso de tu parto porque, ya me han dicho muchas mujeres, ¿cómo vas a pensar que un médico/a o una matrona pueda intervenir sin razón aumentando los riesgos en tu salud y la de tu bebé sin necesidad? Y, ¿cómo vas a tomar decisiones sobre ellos si tú no eres matrona o médica? pues sí, claro que puedes. Y creo que debes. De hecho, ya sabes que tienes todo el derecho y la ley te ampara (Ley 41/2002 de Autonomía del paciente).

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